Diagnóstico
Antes de cambiar un hábito, nos detenemos a conocerlo. Estas preguntas nos ayudan a empezar.
Una mirada a nuestros hábitos
Responde con sinceridad y descubre qué hábitos ya cuidas y cuáles puedes mejorar.
Este cuestionario sirve para saber cómo están tus hábitos: qué ya cuidas bien, qué puedes mejorar y qué te conviene cambiar. Son 13 preguntas cortas sobre alimentación, agua, movimiento, descanso, pantallas y ánimo. Responde con sinceridad: no hay respuestas correctas ni incorrectas y nada se guarda.
Aún no se han incorporado resultados oficiales del proyecto. No se presentan cifras, encuestas ni conclusiones sobre estudiantes sin datos verificados.
Simulador de hidratación
Añade los vasos de agua que bebas durante el día y observa cómo avanza tu meta. Ajusta la meta como prefieras: las necesidades de hidratación varían según la persona.
¿Cuántos vasos de agua llevas hoy?
0 de 8 vasos
≈ 0 litros
Pulsa «Añadir un vaso» cada vez que bebas agua. Verás cómo el vaso grande se llena hasta llegar a tu meta.
Este registro es temporal: se reinicia al salir de la página y no guarda ningún dato.
La cantidad de agua que cada persona necesita depende de su edad, su tamaño, el clima —¡como el calor de Barranquilla!—, la actividad física que hace y su estado de salud. Usa la meta como una referencia y conversa con un adulto o con un profesional de salud si tienes dudas sobre cuánta agua te conviene.
Una línea de dominó: cada hábito sostiene al siguiente.
Nuestros hábitos funcionan como piezas de dominó: cada una apoya a la que viene después. Si una pieza se descuida, las que le siguen también se tambalean. Y al levantar una pieza, ayudamos a levantar todas las demás.
Alimentación
Comer de forma variada y equilibrada es la primera pieza: nos da los nutrientes y el combustible para todo lo demás.
Más energía
Con buena alimentación, el cuerpo y el cerebro disponen de energía para funcionar durante el día.
Más actividad física
Con energía disponible, movernos se hace más fácil y agradable: jugar, caminar, bailar o practicar deporte.
Mejor descanso
Un cuerpo activo y bien alimentado llega a la noche con mejor disposición para dormir profundo y recuperar.
Mejor concentración
Al descansar bien, la mente amanece despejada: podemos prestar atención, aprender y recordar mejor.
Mayor bienestar
Cuando todo lo anterior funciona, nos sentimos mejor con nosotros mismos, con los demás y con nuestra rutina.
Si dejamos de cuidar una pieza —por ejemplo, si dormimos poco—, la energía baja, cuesta moverse, la concentración falla y el bienestar se ve afectado. La buena noticia: al retomar un hábito, el impulso positivo también se propaga hacia adelante.
Del diálogo a la acción
Identifica un hábito que quieras cuidar y elige una estación para comenzar. Evita comparar o juzgar a otras personas.
Elegir una estación